Desde muy pequeño, con solo 10 años, Luismi Garayar ya empezó a tener contacto con el mundo de la carne cuando sus padres, también carniceros, le llevaban a la feria de Tolosa. Es ahí donde empezó a conocer un mundo que posteriormente iba a convertirse en una pasión para él. A los 14 años, teniendo claro cuál iba a ser su oficio, decidió empezar a trabajar en el mercado de abastos de Rentería, trabajo que realmente lo vivía como un hobby.
Varios años más tarde, siguió su trayectoria junto con sus padres, en la carnicería familiar que tenían en Rentería. Se encargaba de escoger cuidadosamente el género que iba a vender ya que
para Luismi siempre ha sido muy importante que el producto fuera de calidad.En aquella época, se abastecía de varios caseríos de Gipuzkoa.Siendo consciente de la demanda que
había, más aún en el producto estrella “la vaca”, dio el salto a Galicia y empezó a comercializar la carne gallega.
Tras su experiencia en esta nueva andadura, y convencido de que la carne gallega es un producto bien diferenciado de los demás y con una relación calidad-precio muy superior al resto, decide dedicarse exclusivamente a este producto. Es entonces cuando crea, en el año 2000, la empresa CÁRNICAS LUISMI.

Desde entonces, Luismi siempre ha buscado la excelencia y la calidad de producto que le ofrece el mercado nacional y ha incluido también en su oferta a la vaca asturiana, la cual ha tenido una respuesta sobresaliente de los clientes.
CÁRNICAS LUISMI es una plataforma frigorífica especializada en dar servicio al sector cárnico y al hostelero (Asadores, Restaurantes, Hoteles, etc.). Ha logrado una imagen de seriedad y prestigio basada en la calidad y el servicio a sus clientes. Su principal objetivo es la satisfacción del cliente, y por ello, Luismi viaja semanalmente a Galicia y Asturias junto con su hijo Ander para seleccionar personalmente el mejor producto. Una carne tierna y sabrosa, para los paladares más exigentes.